Tu lenguaje es tu signo

La poesía es un mundo que se esconde más allá de lo aparente...
Diana Ivizate

domingo, 23 de agosto de 2015

LA MUSA MALA

Es oscura la noche, la luna brilla,
la musa mala avanza por la orilla...
Por la orilla del Nilo mira asustada
cómo se le adelanta la madrugada.
Para amar al poeta bastan las sombras,
el viento enloquecido la llama Alondra.
¿Qué precisas de mí, alma de bronce?
Un traguito de Anís y un nuevo nombre.
Te llamaré Casandra o Luz de luna...
¿Y cómo nombrarás a mi cintura?
La llamaría roca o acantilado.
Esos nombres, poeta, son de mi agrado.
¿Y cómo llamarías mis ojos pardos?
Ojos fieros, mi musa, de leopardo.
Continúa nombrando, poeta imberbe,
mientras yo en tu cabeza logro meterme.
Te nombro mi perversa sacerdotisa
y siento que mi mente vuela de prisa.
Es preciso que vuele, poeta desnudo,
tengo en mis manos uno de tus seguros.
¿Te refieres al miedo a no haber vivido?
A eso también, poeta redimido.
Suelta lo que no tengas que agarrar,
el alma de un poeta debe volar...
Entonces volaremos los dos unidos
por encima del Nilo y sus cocodrilos.
Carezco de aventuras, musa lunar,
llévame a donde sea,
hazme soñar.

(Diana María Ivizate González, Desdémona regresa. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2015)
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